El discontinuador de Marcos David Seyler

El Discontinuador hace referencia a la constante e insistente relación entre pausa y movimiento del latido de un hombre. Discontinuo latido que genera esa “capacidad de asombro” que Damon Knight quería provoque la ciencia ficción, entre un movimiento y otro, en el lector. Dice de esa “imaginación disciplinada” que postulaba Judith Merril, a la vez que nos hace creer que lo que sucede es posible; más allá de la complejidad que se abre a través de imágenes en acto que resplandecen, nos hacen pensar y sacuden..., porque lo que se intenta no es explicar lo inexplicable cuanto rendirse y dejarse conmover por eso. Aunque detrás de lo que genera la trama, plena de alusiones, se ocultan claves esenciales de la realidad humana (soledad, rivalidad, desgano, desprecio, cierta pulcritud y palabras claves) que no son ajenas a Marcos David Seyler. Buen trabajo para iniciarse literariamente porque El Discontinuador habla por sí solo y calla o silencia, ideas, sentimientos, costumbres, modalidades, aspiraciones y una lucha que oscila entre la de afuera y la interior; buen trabajo porque le dio a la luz de su palabra el sentido de las sombras; buen trabajo decía el de este ex-alumno de literatura en el histórico Colegio Del Uruguay Justo José De Urquiza de la ciudad entrerriana de Concepción Del Uruguay, donde nació el 1de junio de 1972; donde cursó en la escuela nacional normal superior de lenguas vivas “mariano moreno” sus estudios primarios y los universitarios en la Universidad De Concepción Del Uruguay, que le posibilitó su título de Contador. Y porque el tiempo no cesa de fluir, se ha dicho, el tiempo no cesa de inventar (Luis Alberto Salvarezza)

Editorial DUNKEN - 64 páginas $40,00